La muerte, como cualquier cambio repentino, nunca es esperado y no está uno nunca preparado para ella. Muy especialmente cuando toca a seres cercanos o amigos. La semana pasada murió don Allen Araya, padre de mi amigo y compañero del alma mater, Larry. Me arrepentí de no haber visitado más a don Allen, como me […]
http://dlvr.it/SYb9q8

0 Comentarios